Es un procedimiento quirúrgico para la pérdida de peso y control de enfermedades metabólicas (Síndrome Metabólico, diabetes, dislipidemia, hipertensión, acido úrico, etc); en el que el estómago se divide en una pequeña bolsa superior y una bolsa mucho más grande inferior “remanente” y luego el intestino delgado se reordena para conectarse a ambos.

Conduce a una marcada reducción en el volumen funcional del estómago, y una respuesta fisiológica y física alterada a la alimentación.

Se prescribe para tratar la obesidad mórbida (IMC superior a 40) o por arriba de 35 asociado a diabetes tipo 2, hipertensión, apnea del sueño y otros trastornos comórbidos.

Beneficios:

  • Es una cirugía muy efectiva para combatir la obesidad y de fácil recuperación.
  • Pérdida definitiva hasta el 70% del peso corporal. Lo habitual es que la pérdida de peso se dé en un período de 6 a 12 meses, aunque muchas personas siguen perdiendo peso hasta 24 meses después de la cirugía.
  • El post operatorio es rápido y sin complicaciones. Los pacientes suelen ser dados de alta a los 3 días, y entre 8 y 10 días recuperan su actividad habitual.
  • Por su seguridad y efectividad, además de los buenos resultados, se ha convertido en una de las opciones favoritas a la hora de invertir en la salud.

Balón Intragástrico:

¿Qué es El Balón Intragástrico? Se trata de un balón esférico fabricado con un material de silicona blanda y totalmente inocuo, que es introducido en el estómago mediante endoscopia digestiva. El BIG se rellena con suero fisiológico y se deja flotando libremente en el estómago. Este balón representa una innovadora y eficaz propuesta, que bajo la supervisión de un grupo interdisciplinario de especialistas, sirve como ayuda para el manejo de la Obesidad dentro de un programa integral que busca modificar las conductas personales, sociales y alimentarias del paciente.

Ventajas y beneficios:

  • Procedimiento rápido y sencillo.
  • No es necesario ningún tipo de incisión.
  • Técnca teversible.
  • No contempla el efecto rebote.
  • Increento de la calidad de vida.

¿Soy candidato a tratamiento?  Si presentas alguna de las siguientes características, puedes ser sometido a tratamiento, siempre y cuando estés decidido a adoptar un cambio definitivo en tus hábitos alimenticios:

  • Tienes un IMC entre 29 y 35
  • Tu IMC está entre los 30 y 35 y tienes alguna  patología asociada (como diabetes mellitus, hipertensión, apnea del sueño, artrosis).
  • Índice de Masa Corporal (IMC) entre 35 y 40 sin respuesta a dieta.
  • Presentas contraindicación quirúrgica.

Has fracasado en todas las medidas habituales de pérdida de peso (dieta, ejercicio y tratamiento farmacológico).